El 20 de julio de 1810 y el 7 de agosto de 1819, constituyen las fechas más emblemáticas de la independencia de Colombia. En la primera se dio el grito de independencia y en la segunda se logró la independencia real, material o definitiva luego de la reconquista española.
En homenaje a tan patrióticos momentos de la historia nacional, el 20 de julio se instala y empiezan las sesiones del Congreso de la República y el 7 de agosto se posesiona el Presidente de la República.
En el contexto del grito de independencia del 20 de julio de 1810, hubo grandes personajes, pero los más reconocidos fueron Antonio Nariño y Álvarez (por su influencia) y Camilo Torres y Tenorio. En ese momento, como acierto, tal como se infiere del Acta del Independencia cuya redacción se le atribuye a José Acevedo y Gómez, se pensó en crear una Constitución; pero como errores proliferaron las constituciones y el fraccionamiento, ante todo entre centralistas y federalistas, lo que condujo a la llamada patria boba.
Luego de la reconquista española, el protagonismo es para otros dos grandes líderes y estadistas: Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander. El hombre de las dificultades y el hombre de las leyes. El primero formado bajo las influyentes obras del genio ginebrino Juan Jacobo Rousseau, y el segundo, ante todo, con el influjo del londinense Jeremías Bentham. Ambos unidos en un principio, lo que redundó en la suma de fuerzas e inteligencias para el éxito en la gesta libertadora.
Simón Bolívar, aún sin haber logrado al menos una batalla que le permitiera tener certeza de su proeza libertadora, pero con el optimismo y la confianza propia de los excepcionales líderes, le desvelaba la organización política de la futura nación, le trasnochaba el pensar cómo evitar los errores del pasado, cómo lograr la unión y cuál ha de ser el gobierno ideal. Tal vez por esta razón, en 1817, crea el Consejo de Estado, un órgano que tendría básicamente tres funciones: asesorarlo en asuntos de gobierno, proyectar decretos e integrar un Congreso para crear una Constitución. El Congreso se instala el 15 de febrero de 1819, fecha en la cual Simón Bolívar pronuncia un memorable discurso en el que deja clara su formación como estadista y su visión política. En síntesis, propone instituciones propias del modelo de Estado liberal surgido en Inglaterra, Francia y los Estados Unidos de Norteamérica, como la democracia representativa y la separación de poderes, haciendo énfasis en lo nocivo que es para una nación el que un gobernante permanezca largo tiempo en el poder. A propósito, propuso la creación de un órgano llamado Areópago integrado por la Cámara de la Moral y la Cámara de la Educación, para ejercer autoridad plena e independiente sobre las costumbres políticas y la primera educación. Con mucha razón afirmaba Bolívar que moral y luces son los polos de una República.
Si bien es cierto, el propósito era crear una Constitución en 1819, la prioridad era el terreno militar para expulsar al ejército español. Bolívar, con su menguada tropa, pero con pálpito de supremos logros, decidió cruzar Los Andes para sorprender al ejército español, lo que, no obstante los sacrificios en todo orden, le dio la razón con el sello de la Batalla del Puente de Boyacá el 7 de agosto de 1819, que culmina, según la leyenda, con la heroica, ética y ejemplar actuación del pequeño Pedro Pascacio Martínez, dando captura al general Barreiro, comandante del ejército invasor.
Entonces, el Congreso Nacional de Venezuela (Angosturas), suspendido por la prioridad militar, el 17 de diciembre de 1819 expidió la Ley Fundamental de la República de Colombia, más conocida como la Ley Fundamental de Angosturas, que crea la República de Colombia (La Gran Colombia) integrada por losdepartamentos de Venezuela, Cundinamarca y Quito, hoy Venezuela, Colombia y Ecuador.
Dicha Carta Fundamental, no obstante que fijó las bases del sueño bolivariano, fue considera provisional. El mismo Congreso de Angosturas ordena integrar el Congreso de la República de Colombia, órgano que iría a sesionar en la ciudad de Villa del Rosario de Cúcuta, en el año de 1821, con la misión de aprobar una nueva Carta Política. Así nace la Constitución de Cúcuta de 1821, expedida el 30 de agosto, cuyo bicentenario será importante conmemorar.
En síntesis, como brevemente se describe, el 7 de agosto de 1819 tiene directa relación con la Constitución para Colombia.